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Los empleados contraen enfermedades pulmonares y alergias del trabajo en Vestas.

Un domingo a mediados de marzo, los ex y actuales empleados de la fábrica de palas de Vestas se manifestaron en la capital provincial, Ciudad Real, al sur de la capital de España, Madrid. Protestaron contra la falta de voluntad de Vestas para asumir la responsabilidad de los empleados que han terminado enfermos e intoxicados, ya que creen que estos empleados están pagando el precio de una aventura empresarial y de turbinas eólicas de Dinamarca.

Entre los enfermos se encuentra Diego Pérez, de 33 años. Tuvo que dejar de trabajar en Vestas en 2017, al contraerse una grave alergia a epoxi.

- La pasaba horrible. Mi cara se hinchaba, mi piel picaba y mis brazos se pusieron rojos, cuenta.

Que la enfermedad se debe al trabajo consta de los documentos del médico de Diego Pérez. Él piensa que la alergia se produjo cuando diariamente tenía que abrir, los denominados, moldes de palas.

- El vapor de los químicos iba directo a mi cara. Le pregunté a mi superior si era peligroso. Él respondió que no necesitábamos una máscara de acuerdo con las instrucciones de seguridad de la compañía, dice.

Vestas confirma ante la revista de sindicato de 3F, Fagbladet, que no se usan máscaras en el sector de moldes de palas, lo que justifican con la razón de que la emisión química es tan baja que no se puede medir

Un enfermo, es uno demasiado

La revista de sindicato de 3F, Fagbladet, ha hablado con varios empleados de la fábrica en España, que cuentan sobre un ambiente laboral peligroso.

12 ex empleados han presentado documentación médica que muestra que el trabajo en la gran empresa danesa de aerogeneradores los ha enfermado. Siete de ellos han presentado pruebas de que la enfermedad ha sido tan debilitante que ahora reciben o han recibido una pensión de invalidez de una compañía de seguros asociada a Vestas.

Otros dos cuentan que han recibido una pensión.

Las críticas de Diego Pérez y los demás empleados sobre las condiciones de la fábrica deben entenderse en base al caso que hubo en la industria danesa de aerogeneradores en el 2016.

En aquel entonces, varios medios de comunicación describieron cómo los empleados desarrollaron graves alergias al trabajar con epoxi. Únicamente en Vestas, 86 empleados en Dinamarca se enfermaron crónicamente a consecuencia de haber trabajado durante un período de 11 años.

- Incluso un caso ya es uno demasiado. Eso es seguro. Damos prioridad a que la salud y seguridad de nuestros empleados sea la mejor posible en toda la empresa, dijo el entonces encargado de prensa, Michael Zarin, a DR (la corporación de radiodifusión pública de Dinamarca).

Médico local, preocupado

Desde entonces, la compañía, junto con el resto de la industria, se han ocupado de mejorar las condiciones de los empleados en Dinamarca.

La cara se me hinchaba y los brazos se me pusieron rojos, dice Diego Pérez al hablar sobre la alergia que desarrolló trabajando en Vestas.
La cara se me hinchaba y los brazos se me pusieron rojos, dice Diego Pérez al hablar sobre la alergia que desarrolló trabajando en Vestas. FOTO: Gianfranco Tripodo

Los 12 españoles con los que la revista de sindicato de 3F, Fagbladet, ha hablado fueron todos diagnosticados con las enfermedades luego del último escándalo en la compañía. El conocimiento de Vestas sobre la relación entre alergia, enfermedades pulmonares y palas de aerogeneradores escandaliza a Diego Pérez:

- Nos abandonan enfermos, sabiéndo lo que había sucedido en Dinamarca, dice.

Pedro Ángel Galindo Bonilla es especialista en alergias en el hospital en la cercana ciudad, Ciudad Real. Cuenta, que han visto varios casos:

- Por supuesto, estoy preocupado por los casos de alergia provenientes de la fábrica de palas de Vestas, dice.

Pararrayos humano

Jesús Sesma, de 29 años, también se ha enfermado después de haber trabajado en Vestas. En la fábrica pegaba cables de cobre a las palas, lo que asegura contra caídas de rayos una vez que se haya instalado el aerogenerador.

Según Jesús Sesma, el trabajo se realizaba sin máscara y con un material que contiene isocianatos y epoxi sin haber sido curado. Hoy se le ha concedido una pensión de invalidez, ya que es alérgico al epoxi y ha vivido con erupción cutánea en todo el cuerpo e hinchazones de la cara.

- Me parecía a un monstruo, cuenta sobre el momento en que la alergia estaba en erupción.

Jesús Sesma paró de trabajar en la fábrica en el 2016. José Contreras también se enfermó por trabajar en Vestas.

- Mi asma hace que ya no pueda caminar rápido. Sino comienzo a jadear y me obliga a tener que usar mi inhalador, dice.

Según los documentos de la pensión de invalidez que hoy se le otorga, el asma proviene del trabajo en Vestas. Dejó de trabajar en la fábrica en el 2016.

Vapores tóxicos

Al fabricar una pala, los empleados utilizan entre otras cosas, el químico, epoxi. Este proceso crea un exceso de epoxi no curado que luego se conserva en un armario.

Pero los empleados dicen que los armarios se sobrellenan, y que el epoxi se calienta y genera vapores peligrosos. Al menos tres veces los armarios se han incendiado, cuentan varios empleados.

- Toda la fábrica tuvo que ser evacuada porque había humo tóxico en la nave industrial. Uno de los empleados que ayudó a extinguir el incendio posteriormente tuvo que ir a la sala de emergencias con un envenenamiento, cuenta el representante de ambiente laboral, Jesús Martin, quien estaba en el trabajo cuando uno de los armarios se quemó en el 2017.

Vestas dice que hoy en día han colocado los armarios afuera "actuando como medida preventiva". Pero todavía hay problemas con los residuos de epoxi que se acumulan y producen vapores, dicen varios empleados.

Eczema por todas partes

Un ex empleado que ha sido víctima del ambiente de trabajo tóxico es Antonio Villalta, de 51 años.

- Mi asma hace que ya no pueda caminar rápido, dice José Contreras. Los documentos médicos muestran que contrajo asma del trabajo en Vestas.
- Mi asma hace que ya no pueda caminar rápido, dice José Contreras. Los documentos médicos muestran que contrajo asma del trabajo en Vestas. FOTO: Gianfranco Tripodo

Dice que un día en el 2015, varios cientos de litros de resina epoxi se derramó de una máquina por defecto. A él y a un colega se les ordenó que apalearan con un cubo, cuenta Antonio Villalta. Después de esto, se apuró a bañarse.

- Estaba rojo por todo mi cuerpo. La segunda vez que sucedió, se me hicieron grandes ampollas en mis brazos, dice.

El incidente es confirmado por otros empleados con los que la revista de sindicato de 3F, Fagbladet, ha hablado.

Vestas dice que son conocedores del accidente, "pero la limpieza no se haría con las manos", le escribieron en una respuesta a 3F.

Sin embargo, en la respuesta, Vestas no niega que la limpieza haya ocurrido realmente como lo describen los empleados. 

Antonio Villalta está enfermo de alergia al epoxi después de haber trabajado en la fábrica desde 2008-2016.

Aquí desarrolló eczema en los antebrazos, piernas, orejas y párpados según el informe médico. Hoy en día tiene problemas con su respiración.

- Mi médico dice que mi capacidad pulmonar está reducida. Dice que debo dejar de fumar, pero nunca he tocado un cigarrillo, dice Antonio Villalta.

No consta en el informe médico si el asma se debe al trabajo en Vestas.

Preocupaciones por parte de Dinamarca

Peter Hasle, catedrático de ambiente laboral en la Universidad de Aalborg, ha revisado fotos, videos y documentos que los empleados han enviado a la revista de sindicato de 3F, Fagbladet. Le preocupa el ambiente laboral en la fábrica de palas en España.

- Desde mi punto de vista, Vestas tiene un manejo irresponsable de los químicos. Además al ver que los empleados se enferman por el trabajo, muestra que la fábrica los expone innecesariamente a una química peligrosa, dice.

El ex supervisor de la Autoridad Danesa de Ambiente Laboral, Hasse Mortensen, critica y dice que según él, la fábrica es “una pura gorrinada”, y no cree que los métodos de Vestas sean aceptables.

- Vestas tiene la obligación ética de utilizar el conocimiento de la química peligrosa que ya tienen en Dinamarca al abrir una fábrica en España, dice Hasse Mortensen.

Vestas no se han presentado para ser entrevistados por la revista de sindicato de 3F, Fagbladet, pero sin embargo han repondido por escrito, que la seguridad de los empleados siempre es la máxima prioridad.

- Por eso mismo hemos desde el año 2000, colaborado con la Clínica Médica de Trabajo Danesa en Dinamarca, así como con autoridades y empleados en los países donde tenemos fábricas, en lo que respecta a la prevención de riesgos con el trabajo con epoxi, escribe el Director de Prensa de Vestas, Anders Riis, a Fagbladet. 

Vestas investiga

En una respuesta escrita, Vestas afirma que la empresa conoce 19 casos reconocidos de alergias en la fábrica desde 2008, los cuales se deben al epoxi.

Varios cientos de litros de química tóxica se derramó de una máquina. A Antonio Villalta y a un colega se les ordenó que apalearan con un cubo, cuenta.
Varios cientos de litros de química tóxica se derramó de una máquina. A Antonio Villalta y a un colega se les ordenó que apalearan con un cubo, cuenta. FOTO: Gianfranco Tripodo

En 2018-2019, Vestas sólo tiene conocimiento de dos casos reconocidos en la fábrica, dice la empresa. No obstante, Vestas promete tomar el trabajo en serio para evitar que los empleados se enfermen.

- Por la misma razón, Vestas investigará las condiciones en nuestra fábrica en Daimiel más detalladamente, ya que las imágenes y las declaraciones de los empleados no están de acuerdo con nuestras pautas ni nuestra percepción general de las condiciones en la fábrica, dice el jefe de prensa de Vestas, Anders Riis.

La respuesta también muestra que Vestas revisará todos los accidentes reportados en la fábrica. Sin embargo, según los empleados de la fábrica, el número de enfermos es mucho mayor.

Un inventario del representante de salud y seguridad en la fábrica muestra que al menos 62 personas han cogido alergia al epoxi y problemas pulmonares al trabajar para Vestas desde el 2015.

3F: Incomprensible

David Vera, secretario general del sindicato CCCO en Ciudad Real no cree que Vestas reconozca adecuadamente los problemas en la fábrica.

- Debemos hacerlos comprender que tienen que reducir el número de enfermedades profesionales. Se debe de poder detener todos estos casos. Queremos la misma seguridad que en Dinamarca. Todos deberían trabajar bajo las mismas condiciones, dice.

Ulla Sørensen de 3F, líder de la política de seguridad y salud ocupacional, dice que es "incomprensible" que la revelación se produzca unos pocos años después de que Vestas ya habían sido objeto de atención, cuando los empleados en Dinamarca se habían enfermados por trabajar con epoxi.

- No ayuda nada con respecto a salud de los empleados que el trabajo se realice en otro país. Vestas siguen teniendo toda la responsabilidad. Por lo tanto, es absolutamente absurdo que la protección no esté en orden cuando se trabaja con sustancias que pueden dar a los empleados enfermedades cutáneas y pulmonares, dice.